Os aseguro que suelo seguir las tendencias en revistas de moda, pero nunca había tenido que afrontar tan de cerca tantos conceptos en torno a la moda. ¡La búsqueda del vestido de novia fue un master de moda divertidísimo!

Al ser invierno, el abanico de ideas para elegir las telas y el diseño se limitan. Yo tuve que hacerme varias pruebas hasta que tuve claro lo que quería llevar.  Las primeras opciones que barajaba eran combinando dos tejidos, uno para la parte de arriba y otro para la parte de abajo, unidos con un corselete de encaje bordado con pequeños detalles de pedrería que marcase mi cintura.

Recuerdo que me probé un cuerpo de terciopelo que se ajustaba muy bien a la figura, con manga tres cuartos y cuello drapeado, que resultaba fino y elegante. Me parecía un tejido poco visto en novias, pero no me terminaba de convencer el color, que era un tono marfil y yo buscaba un blanco más luminoso. Otra opción que barajé fue un cuerpo de punto fino de lana con cuello a la caja y manga entera. Era una tela sobria y ligera, que admitía poner cuello cisne. Recuerdo también un cuerpo de guipur maravilloso en tono crudo. Era un tejido delicado y transparente, tipo el Chantilly, pero bastante más abrigado y menos visto. Todas las partes de arriba las combinaba con faldas de varios tejidos (seda salvaje, seda brocada, organza de seda, tul de seda con miles de capas…) y la verdad es que me lo pasé a lo grande en esas sesiones.

Como seguía sin tenerlo claro, las siguientes sesiones empecé a probarme vestidos completos, en mikado de seda natural, raso duquesa y crepe de seda natural, todos de cortes muy clásicos y con gran cola. Me llamó la atención el crepe, por su caída y movimiento, pero siempre me veía mejor con tejidos más clásicos y diseños de cuerpo entero.

Finalmente me decanté por un maravilloso brocado de seda que me cautivó. Una tela con presencia y personalidad que me diferenciaba de las novias de verano. Tenía un brillo y una luz especial, aunque en la foto no se aprecia. El bordado era un diseño elegante e invernal, una tela única, la elección perfecta.