Para el banquete de nuestra boda de invierno, al principio barajábamos la opción de centros de mesa sobrios, mezclando flores de algodón y piñas, pero no me convenció el resultado final porque me parecía demasiado frío. Como segunda opción miré centros de mesa dorados con una wedding planner. Me parecía que podía quedar elegante y que era un valor seguro que encajaba perfectamente en la época. Pero cuando nos pusimos a hacer números, al ser más de 250 invitados, nos dimos cuenta  que suponía un sobrecoste importante.

Así que al final nos dejamos guiar por la propuesta del Castillo de Gorraiz, que es dónde celebramos el banquete. Y mirad cómo fue el resultado final. La primera foto corresponde con el centro de la mesa presidencial, la segunda con el resto de mesas:

centros de mesa para boda de invierno